Lo primero que debemos elegir es una mochila para el Camino de Santiago de tamaño medio, entre 30-35 litros y adaptar el interior a la mochila y no la mochila al equipaje. No pensemos en lo que debemos llevar sino más bien en lo que cabe en nuestra mochila. Fijémonos que hay mochilas pequeñas que dan mucho juego ya que tienen cantidad de bolsillos externos o que deben permitir un buen acceso al interior.

Es muy importante que la propia mochila sea ligera y que no debemos incluir elementos por si acaso o porque pensamos que es mejor llevarlos de casa cuando en realidad podemos comprarlo en cualquier pequeño pueblo del Camino.

Aun así, debemos aligerar la mochila, ¿Cómo puedo hacerlo?

mochila Camino de Santiago

Un truco que nunca falla es preparar todas las cosas que consideras necesarias para esta aventura, absolutamente todas, incluidas cremas, zapatillas de descanso, toallas, 5 mudas de ropa, ropa de abrigo, ropa de paseo, utensilios para comer, cosas de aseo, cámara de fotos, linterna, el botiquín, el móvil con su cargador y el resto de objetos que puede hacer falta “por si acaso”.

Y cuando tienes todo listo elimina las cosas que no son imprescindibles y cualquier objeto que se puede obtener por el camino. Hay que dejar exclusivamente lo esencial. Lo aconsejable en ocasiones sobra y todo ayuda a reducir unos gramos tu mochila. Nuestras recomendaciones:

  1. Empezaremos por la ropa y calzado de paseo: el 100% de los peregrinos inteligentes, una vez que se duchan, se ponen la ropa con la que van a caminar al día siguiente. Así como las chanclas de la ducha, que usarán para descansar los pies (¿vas a volver a meter tus pies en calzado de paseo?)
  2. Restringe el número de mudas: con tres camisetas, calcetines y piezas de ropa interior tienes más que suficiente. Ya sabemos que en los albergues y otros alojamientos se puede lavar la ropa (Truco: si eres muy vago dúchate con ella. No es la mejor solución, pero puede ayudarte).
  3. Llévate pantalones desmontables: tienes 2 pantalones en 1, ¿qué más puedes pedir? Llevas un par puesto y otro para la mochila. Son cómodos y la mayoría de rápido secado.
  4. Con una pieza de abrigo tienes más que suficiente y según la época del año puede ser un simple cortavientos o un polar. Ten en cuenta que tan pronto cojas ritmo empezará a sobrarte ropa.
  5. Vigila tu cámara de fotos y otros elementos tecnológicos: hoy en día con el móvil llega para tomar unas fotos increíbles. No hagas como nosotros que en uno de nuestros caminos llevamos un equipo profesional de fotografía (2 kilos a mayores…)
  6. Olvídate de utensilios como platos o vasos para comer, así como una tremenda navaja multiusos con tienda de campaña y desbrozadora. En el 90% de los albergues cuentan con algo de estilo menaje para que puedas elaborar deliciosas recetas o socorridos bocadillos.
  7. Aligera tu saco de dormir: cada vez los tienes más ligeros y baratos en esa tienda de deporte que ya sabes. Si no quieres llevar saco de dormir, seguro que te apañarás con lo que tengan en el albergue
  8. No lleves elementos por si acaso ya que muy posiblemente no llegues a utilizarlos. Aprenderás la lección a medida que te vayas convirtiendo en experto del Camino y si no todavía te queda la opción de enviar lo que te sobre por Correos.

Y ya sabes que estamos pendientes de ti en info@wayandgocompostela.com