¿A quién le puede apetecer hacer el Camino de Santiago en Invierno?

Nos sorprenderíamos de la belleza del Camino de Santiago teñido de blanco y nieve. El camino abandona en esa época cualquier etiqueta de turismo para pasar a ser una experiencia casi de locos. La autenticidad del Camino aflora cuando llega el silencio y la soledad.

El Camino en verano y especialmente en agosto son madrugones, masificación, falta de espacio en los albergues… y eso que se ve como problemas desaparece con la llegada de las primeras nieves al Camino

La planificación da un paso adelante y nos enseña que es mejor diseñar nuestro viaje e ir con los deberes hechos de casa. Ya no vale tanto el dejarse llevar, ya que muchos albergues cierran en esta época, los servicios a peregrinos se reducen mucho y la aventura en ocasiones se puede volver un tanto cruda, dependiendo de la temperatura.

Camino de Santiago con nieve

El Camino de Santiago en invierno no es peligroso, aunque si es cierto que debemos tener especial cuidado con los apoyos de los pies ya que podemos introducir nuestro pie en una rodera tapada por la nieve y nos podemos llegar a lesionar. Claramente con nieve el paso se ralentiza y nos volvemos más torpes, por esta razón debemos planificar etapas más cortas que en verano. Tenemos que tener en cuenta que en invierno solemos salir menos temprano del albergue porque, aunque hay menos horas de luz y debemos aprovecharlas al máximo también es verdad que tarda más en amanecer y tener luz suficiente para hacer una caminata segura.

Una de las cosas buenas del Camino en Invierno es que las prisas se han evaporado ya que no tenemos que correr para asegurarnos una plaza en los albergues. Es una oportunidad única para el recogimiento, una taberna y un fuego o para una buena lectura.

¿Cómo debemos adaptar nuestra mochila al Camino en Invierno?

Ya sabéis que no somos partidarios de grandes cambios y estridencias de una época a otra, o de un camino de 30 días a uno de 5 días. Nos limitaremos a retirar alguna prenda de pleno verano e incorporar alguna prenda técnica de abrigo o complementos que apenas modifican nuestra mochila.

Hay quien elige para el invierno mochilas con una capacidad un poco mayor. Nosotros cualquier época del año recomendamos 30-45 litros y para invierno como mucho podríamos aumentar a 50 litros.

Es preferible botas altas en lugar de zapatillas y en todo caso con protección impermeable. Como ya no es verano podemos llevar unas chanclas más cerradas que con unos calcetines nos ayuden a tener los pies suficientemente caldeados mientras descansamos.

Añadiremos pequeños complementos como unos guantes y un par de bragas que sirvan para el cuello y como sombrero.

Si quieres puedes cambiar las camisetas habituales por unas de manga larga o incluso térmicas. Ten en cuenta que siempre llevaremos un polar ya de por si térmico…

Recomendamos buscar unas cazadoras que se pueden usar con un forro polar incorporado y de esta manera podemos usar sólo el polar, sólo la cazadora o las dos prendas juntas según la necesidad.

Eliminamos los pantalones cortos y podemos incluir un pantalón de los que son impermeables, aunque sólo sea por la parte delantera. Recomendamos incluir unas polainas impermeables también ya que todo ayuda a mantenernos secos y cómodos.

Respecto al poncho o capa que nos cubra a nosotros y a la mochila, nos resulta más cómodo cada cosa por separado: pantalones y chaqueta impermeable y funda para la mochila.

 Finalmente incidiremos que en los albergues nos suele hacer frio, con lo que para dormir podemos seguir llevando el mismo saco que usamos habitualmente y le podemos pedir mantas a los hospitaleros en caso de necesidad.

¿Y qué Camino debemos elegir?

Si quieres que tu camino se convierta en experiencia autentica nos decantamos por el Camino Francés. Tendremos seguro de nieve en las ascensiones a los Pirineos, Cruz de Fierro y zona de Pedrafita.

Si por la razón que sea, debes desviarte por el Camino de Invierno, debes tomarlo al salir de Ponferrada y seguir el cauce del Sil por la zona de las Médulas y la Ribeira Sacra. Desde Ponferrada por el Camino Francés son aproximadamente 215 kilómetros y esta variante suma 35 kilómetros más. Debes tenerlo en cuenta en la planificación para que no tengas sorpresas.

Desde hace unos años atrás se percibe en Santiago de Compostela como aumenta el número de peregrinos que escoge llegar a la ciudad en Nochebuena, Navidad o Fin de Año. No se trata de una moda, es un sentimiento provocado por unas circunstancias personales de pertenencia al Camino de Santiago y a la familia peregrina.