“La rehabilitación interior de la catedral de Santiago obligará a restringir el aforo y los horarios del culto en la basílica en el 2018. Todavía se desconoce a qué altura del año comenzarán esas limitaciones, pero sí se asume que cuando lleguen afectarán al culto matinal de lunes a viernes, que tendrá que anularse, aunque la misa del peregrino de mediodía se trasladará a la vecina iglesia de San Francisco, dotada con un amplio aforo. Los fines de semana el templo apostólico recuperará esa actividad con los horarios actuales. El culto vespertino, también con misa del peregrino, se mantendrá, salvo casos muy puntuales, durante todo el período de obras…”

Con estas noticias de La Voz de Galicia amanecíamos a mediados de noviembre. No lo decía solo La Voz de Galicia, lo habían dicho desde la Catedral en una rueda de prensa para indicar los siguientes pasos a dar en la restauración de la Catedral. No va a haber culto en la Catedral de Santiago por la mañana y no se sabe cuándo comenzará esta restricción ni cuánto va a durar. A muchos se les caía el alma a los pies. Otros ponían el grito al cielo. Otros entendíamos, como antiguos trabajadores en la Catedral, que las obras son muy necesarias y que ayudarán al mantenimiento por muchos años más.

En principio en la Iglesia de San Francisco las misas de la mañana son a las 13.00 h y los festivos a las 12.00 h y 13.00 h (aunque se supone que los festivos el culto será en la Catedral). Se desconoce en este momento, aunque se supone que variarán los horarios, si se reforzará con misas extras para la cantidad de fieles que asistirán a los cultos en San Francisco en lugar de la Catedral.

Por cierto, y ante la duda… ¡¡NO VA A VOLAR EL BOTAFUMEIRO EN SAN FRANCISCO!!

Foto: Diego Delso

Foto: Diego Delso

Vamos a conocer la vecina iglesia de San Francisco, que se encuentra a escasos 100 metros de la Plaza del Obradoiro e incluso más cerca de la nueva Oficina del Peregrino que la Catedral.

¿Leyenda o hecho histórico?

El Monasterio de San Francisco se sitúa en el Val de Deus y se supone fundado por el mismo San Francisco que peregrinó a Santiago en 1214, quien fue acogido por la familia de un carbonero llamado Cotolai en su casa en las faldas del Monte Pedroso. San Francisco le encomendó construir un monasterio para sus frailes y éste le preguntó que como sería eso posible ya que no era más que un pobre carbonero. El fraile le indicó que buscase cerca de una fuente en San Paio do Monte y allí encontró un tesoro que le aportaría el dinero suficiente para llevar a cabo la obra.

Le indicó incluso el terreno, perteneciente al monasterio de San Martín Pinario, quienes lo cedieron a cambio de una cesta anual de truchas, del riachuelo que corría por los mismos terrenos, entregadas en procesión hasta finales del siglo XVIII.

San Francisco dejó Compostela dejando en manos de Cotolay su deseo y no sólo levantó el convento, sino que se dice que pudo seguir viviendo de lo que sobró. Según reza en la tumba que hay en la portería del edificio murió en 1238. Algunos estudiosos defienden la existencia real de Cotolai y sostienen que realmente sería un burgués acaudalado que financiaría la construcción del convento y hay quien lo identifica como regidor de la ciudad e impulsor de parte de su antigua muralla (La antigua puerta de acceso en la muralla por esta zona se llamaba de San Francisco)

La construcción

El convento inicial aguantó hasta comienzos del siglo XVIII y no quedan de él más que cinco arcos apuntados que se conservan en el claustro principal, donde Carlos V celebró las Cortes de Castilla de 1520, y el sepulcro de Cotolai en la portería del Hotel Monumento y entrada principal al convento. Hoy en día también se pueden observar a través de unas ventanas arqueológicas los restos de la cabecera de la antigua iglesia.

La reforma y construcción de la iglesia actual se comenzó en 1742 y después de algunos años, de mezclas de estilos arquitectónicos (barroco en la parte inferior y Neoclásico en la parte superior), de disputas por la magnitud del templo y altura de sus torres (que tuvieron que ser rebajadas para que no superasen en altura al Convento vecino de San Martín Pinario) y de circunstancias meteorológicas (se dice que un rayo impactó en la Fachada tirando parte de las columnas y el frontón)… se levantó tal como la conocemos la Iglesia de San Francisco en Santiago de Compostela.

En la zona del atrio y ligeramente elevada a nivel de la calle San Francisco se levanta un monumento a San Francisco realizado por el afamado escultor gallego Francisco Asorey en 1926.

Autor: Diego Delso

Foto: Diego Delso

El Año Santo Franciscano

En 2014 se conmemoraban los 800 años de la visita de San Francisco en su peregrinación a Santiago de Compostela y se celebró una clase de Año Santo en el que se entregaba una credencial extra llamada Cotolaya y que acreditaba haber recibido la Compostela durante 2014, año de conmemoración del 800 aniversario de la visita a Santiago de San Francisco. Era reforzar la Compostela con una credencial a mayores.

Aparte de las conmemoraciones con un sentido especial para cada peregrino, en realidad es que la Sociedad de Promoción Turística de Galicia descubrió la necesidad de atraer eventos relacionados con el fenómeno Xacobeo durante el periodo de 11 años que faltaban hasta el siguiente Año Santo Compostelano. Así se celebró también el 800 aniversario de la Consagración de la Catedral de Santiago en 2012 y faltó muy poco para que en 2013 se celebrara el 1200 aniversario del descubrimiento de los restos del Apóstol.

cotolaya

El museo de Tierra Santa

El origen del Museo de Tierra Santa está unido a la pieza principal de la exposición de Arte Sacro de Roma en 1950: la maqueta del Santo Sepulcro, una maravillosa y detallada reproducción a escala de la basílica hierosolimitana, obra de Fray Bartolomé de las Heras OFM.

El museo de Tierra Santa es único en el mundo ya que expone más de 700 piezas ,desde el Paleolítico hasta la actualidad, traídas de Tierra Santa. La exposición del museo se divide en varios apartados a través de un viaje en el tiempo. Muestra las culturas y las tres religiones monoteístas que conviven en Tierra Santa, como son la cristiana, musulmana y judía.

La vinculación de la Orden Franciscana como custodios del Santo Sepulcro y la presencia de numerosos frailes gallegos en los santos lugares, han permitido que el convento de San Francisco de Santiago disponga de una de las mejores colecciones a nivel mundial. Este convento fue desde 1.862 colegio de misioneros para Tierra Santa.

Horario de visitas al Museo de Tierra Santa:

De martes a domingo

10:30 a 13: 30 y 16:00 a 19:00