Mar 4, 2018

6 cosas buenas del Camino de Santiago y 3 no tan buenas

Categorías:

Si quieres saber qué tiene de bueno el camino de Santiago y qué no es tan genial del camino tienes que leer este artículo. Hay muchas razones por las cuales las personas se sienten atraídas por el camino. Gente de todo el mundo viene al camino con grandes expectativas para cambiar su vida. Sin embargo, no debemos olvidar que un evento que cambie nuestra vida no siempre es de color de rosa y brillantina. El Camino te dará una de cal y una de arena.

En un esfuerzo por ayudaros a preparar el camino aquí os dejamos una lista de lo que es bueno y no tan bueno sobre el camino. No están todos los que son, pero los que están son totalmente representativos

Seis cosas maravillosas del Camino de Santiago

  1. Tiempo para pensar

¿cuándo fue la última vez que tuviste horas y horas para pensar, de tiempo ininterrumpido para ti? El Camino de Santiago borra tus preocupaciones diarias normales. Te queda la única responsabilidad de poner un pie delante del otro en un esfuerzo por acercarte a Santiago. Esto es bastante liberador, pero también significa que pasas mucho tiempo en tu cabeza. El tiempo realmente es precioso y es un regalo en el camino.

Camino de Santiago Wayandgo-132

  1. Hermosos paisajes

Ver cómo el paisaje cambia día a día en el camino impresionará incluso al menos rural de los ciudadanos del mundo. Cada pocos días, un color diferente domina el paisaje. El Camino pasa por multitud de provincias diferentes y cada una te sorprenderá por su carácter único.

  1. La gente

¿Recuerdas la última vez que te rodearon personas con objetivos similares o la última vez que las personas no juzgaron tu atuendo, apariencia o habilidad al expresarte? La belleza del camino es que personas de todo el mundo se reúnen para hacer lo mismo. Sus motivaciones para caminar pueden ser diferentes, pero todos los peregrinos se apoyan mutuamente de manera habitual. Mientras caminas, conoces a personas de todo el mundo. Verás a las mismas personas muchas veces. Algunos de ellos los verás todos los días y otros no los verás de nuevo durante semanas, pero volveréis a continuar la conversación justo donde la dejasteis.

  1. El factor Healthy

Caminar el camino durante 6-8 horas al día supone un gran esfuerzo saludable, recuperando tono muscular y bajando incluso de peso tonificando el cuerpo. El camino te da una lección sobre el mantenimiento del cuerpo para tu salud, de hecho, muchas personas hacen el camino puramente por razones de salud. No entramos a juzgar si es un fin o un medio, pero definitivamente es un gran beneficio secundario.

  1. Confianza y seguridad

Cuando te pierdes por una zona que no es la tuya y alcanzas tu objetivo, sientes que puedes conquistar el mundo. La autosuficiencia, la independencia, el desarrollo de habilidades, el crecimiento del conocimiento son cualidades que el Camino de Santiago.

Camino de Santiago Wayandgo-136

  1. Aventura

¡Atrévete valientemente a donde miles de personas se han ido antes! Seguro que una guía te dice que hay en la próxima ciudad, pero es diferente cuando la ves por ti mismo. Cuando entras por primera vez a una nueva ciudad, tienes una experiencia surrealista como si estuvieras en un lugar nuevo y emocionante. Creo que se puede argumentar que el Camino de Santiago se completa mediante una combinación de pura fuerza de voluntad, curiosidad y adrenalina. Nunca sabes lo que hay detrás de la siguiente curva. ¡Esa es una aventura!

Tres cosas no tan buenas sobre el Camino de Santiago

  1. Las ampollas

Aprendes a abrirlas, tratarlas y mimarlas. Recibes consejos sobre cómo evitar que vuelvan a salir. Verdaderamente, es sorprendente la cantidad de energía y tiempo que puede tener el cuidado de los pies. La forma más común en que aparecen las ampollas es porque los peregrinos no probaron su calzado antes del camino. Os sugerimos que compréis el calzado con antelación y caminéis al menos unas semanas con ellos para amoldarlos a ti y si fuese necesario cómprate otro par y vuelve a probarlo unas semanas. Además, asegúrate que tu “calzado de descanso” sea cómodo y duradero. El calzado de descanso es típicamente un par de sandalias para después de caminar cada día.

  1. Las picaduras de insectos

No hay mucho que explicar en este punto. Cuando te piquen los insectos en el camino te recomendamos que te pases por una farmacia y te dejes asesorar por quien ya está acostumbrado. En caso de chinches, lava tu ropa y la mochila con agua caliente y si tienes ocasión pásalas por una secadora.

Camino de Santiago Wayandgo-143

  1. Los ciclistas

Técnicamente, hay tres maneras de completar el camino: a pie, a caballo o en bicicleta. Durante el 90% del trayecto, las bicicletas tienen sus espacios en el camino. Pero durante el 10% restante de las veces, los peregrinos a pie corren el riesgo de ser atacados por una bicicleta. No es que sea de lo peor del camino ni mucho menos, pero debemos convivir en armonía.

Ahora bien, ¿son tan importantes estos tres factores desfavorables como para que no pesen mucho más los factores a favor? ¡Para nada!

Disfruta de hermosos paisajes donde pasas la mayor parte del tiempo con gente maravillosa, en un ambiente de confianza y aventura y donde, aun por encima, mejoras tu salud.

El síndrome del Camino de Santiago: ¿enfermedad mental?

Categorías: Etiquetas: ,

El síndrome del Camino de Santiago es «una alteración del comportamiento que podría ser diagnosticada como cualquier otra; un trastorno que es peculiar de un tipo de personas en unas condiciones de vida que tienen que ver con el caminar; eso es lo específico».

Camino de santiago

Esta enfermedad mental ha sido acuñada por los especialistas del Servicio de Psiquiatría y de Atención al Paciente del Complejo Asistencial de Burgos, Maite Álvarez y Jesús de la Gándara, tras estudiar durante siete años a algunos de los peregrinos que cada año pasan por Burgos y que se vieron necesitados de. De la Gándara hizo públicas las conclusiones, en el año 2007 en el Congreso de Psiquiatría que se celebraba justamente en Santiago de Compostela, de un estudio que ha durado siete años y que le ha llevado a definir el que ha bautizado como síndrome del Camino. Él y su equipo desecharon primero a los vagabundos que transitan por la vía jacobea y sólo buscan en ella la cama y la comida, y poco a poco fueron depurando una lista de 38 peregrinos que en el ecuador del Camino Francés ya no pudieron dar un paso más y quedaron hospitalizados en su centro, agrupando a aquellos que desarrollaban un comportamiento “anómalo, peculiar, muy extraño”.

La muestra resultante fue de 38 personas que sufrían alucinaciones, delirios o paranoias. El perfil del peregrino afectado por el síndrome es el de un varón (en el 70% de los casos) de unos 40 años y casi nunca extranjero (pese a que los foráneos representan el 50% de los caminantes), que la mitad de las veces cuenta con antecedentes psiquiátricos, o estrés o problemas de adaptación. La incidencia de este trastorno no es alta. Han comprobado, sin embargo, que este fenómeno no sólo se detecta en Burgos, sino en centros sanitarios de todo el Camino. Pero en los hospitales de Compostela apenas se recuerdan casos. Aquí suelen llegar los más fuertes, los que han superado “la criba” de la ruta, explica Mario Páramo, presidente de la Asociación Gallega de Psiquiatría.

Los “propensos” a sufrir trastornos caen antes como consecuencia del cansancio; de la dureza del viaje bajo el sol, la lluvia o la nieve; del cambio radical de actividad; de la convivencia con desconocidos en el albergue o de la soledad total de la senda; de los paisajes que se suceden desde el amanecer hasta la puesta del sol; o de los monumentos y la vertiente espiritual del peregrinaje.

peregrino sarria

Según De la Gándara, ninguno era agresivo, pero todos habían experimentado una metamorfosis en su personalidad durante el viaje, hacían imposible su convivencia en el albergue y habían ingresado con “descompensaciones agudas, desórdenes graves de comportamiento, alucinaciones, fatiga, misticismo, delirios y síntomas maníacos”. Además, todos se habían repuesto con una breve estancia en el hospital, de en torno a diez días.

Las razones que aducen los propios peregrinos para su transformación van desde las llagas de los pies, el insomnio, el tempo pausado del caminar, hasta el encuentro con la belleza de los lugares o el arte que salpica el periplo. Todo ello, junto con el abandono de posibles tratamientos, problemas de estrés y adaptación, el desorden de vida, e incluso la convivencia estrecha con personas desconocidas, actúa como desencadenante de episodios emocionales e hipersensitivos extremos. El resultado puede ser una crisis de ansiedad o la alucinación sorpresiva.