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Algunos datos sobre la película The Way (2010)

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“Un día, a Tom Avery, un reputado oftalmólogo estadounidense, le comunican que su hijo Daniel, con el que nunca ha tenido buenas relaciones, ha muerto en los Pirineos durante un temporal. Tom, desolado, viaja a Francia y, cuando averigua que su hijo estaba haciendo el Camino de Santiago, decide terminar la ruta en su honor”

Así comienza en resumen The Way, uno de los factores que más peregrinos ha aportado al Camino de Santiago. Es una producción en colaboración estadounidense y española. La productora es Filmax, del conocido empresario gallego, y más concretamente de A Fonsagrada en pleno Camino Primitivo, Julio Fernández.

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La película, que se rodó durante siete semanas a lo largo del Camino de Santiago, cuenta con el patrocinio del Xacobeo 2010 Galicia; con la colaboración de ICAA y Xunta de Galicia y con la participación de TVG.

Hay una gran mayoría que encuentran esta película inspiradora y que invita a comenzar el Camino de Santiago. Es obvio y se buscaba ese efecto ya que era una película para promocionar el Camino de Santiago en Estados Unidos y lo consiguió. Desde Galicia, y vista la gran participación institucional con patrocinio económico incluido, se considera que explota poco el paisaje y trazado del Camino de Santiago a lo largo de Galicia. Desde las escenas en el Parador de León y a través de paisajes no identificables con Galicia llegan a la Catedral de Santiago. Una pobre aportación para un patrocinio institucional gallego en exclusiva.

Aun por encima, y aunque con ciertas realidades propias del Camino, podemos considerarla una película llena de tópicos: el problema vasco, los toros, los gitanos, la semana santa, las tapas y los pinchos… y exageraciones a través de las caracterizaciones histriónicas de los personajes.

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Algunas curiosidades de The Way

  1. Martin Sheen originalmente sugirió a Michael Douglas o Mel Gibson para el papel principal, pero Emilio Estévez había escrito el papel del personaje principal específicamente para su padre.

  2. Hay quien quiere ver en los personajes de la película a los personajes del Mago de Oz: Los personajes Joost, Sarah y Jack representan el León Cobarde, el Hombre de Hojalata y el Espantapájaros del Mago de Oz. Cada personaje tiene algo en común con ellos. Jack se encuentra cerca de las pilas de heno y “no ha tenido un pensamiento original en días”. Sarah, el hombre de hojalata tiene el corazón roto y ha estado buscando amor la mayor parte de su vida. Joost, es grande como un león pero no tiene el coraje o la fuerza de voluntad para mantenerse saludable

  3. En una entrevista radial de LA en “The Busted Halo Show con el padre Dave”, Emilio Estévez reveló que gran parte de la inspiración que recibió para esta película fue la peregrinación idéntica que su padre Martin Sheen y su hijo Taylor Estévez hicieron unos años antes en la Camino de Santiago de Compostela en España. El hijo de Estévez, que entonces tenía 19 años, se enamoró, se mudó a España y se casó unos años después. Desde ese viaje, Martin Sheen y Emilio Estévez hablaron a menudo de cómo podrían hacer una película sobre la peregrinación hasta que surgió una idea.

  4. Filmada con un pequeño equipo de cincuenta personas y un par de cámaras.

  5. Mientras dirigía, Emilio Estévez trabajaba todos los días vestido de Daniel para poder entrar rápidamente en la escena.

  6. Después de hacer el Camino con su nieto unos años antes, Martin Sheen sugirió inicialmente que se hiciera un documental para promover la peregrinación y honrar el Camino. Sin embargo, su hijo Emilio Estévez pensó que una película comercial independiente sería una mejor forma de hacerlo.

  7. Tom (Martin Sheen) coloca montoncitos diseminados de las cenizas de su hijo en varios lugares de El Camino para indicar que su hijo está haciendo el viaje con él. Aunque es conmovedor, esto va en contra de la enseñanza católica: se permite la cremación, pero todas las cenizas de una persona deben mantenerse juntas, en un solo lugar. Dispersar o dividir las cenizas oficialmente no está permitido.

  8. La película The Way incluye escenas rodadas en el interior de la Catedral de Santiago, un hecho considerado “un milagro” en palabras del propio Martin Sheen. De hecho la escena de la entrada a la catedral de Santiago a través del Pórtico de la Gloria no estuvieron exentas de cierta polémica. En 2010 y en medio de la restauración del Pórtico de la Gloria se abrieron las puertas de acceso sin avisar a los técnicos que llevaban a cabo las mediciones ni a los restauradores del Pórtico. Por cierto, un miembro del equipo de Wayandgo trabajaba dentro del proyecto de la restauración del Pórtico de la Gloria y en este caso llevó a cabo, una vez que fueron informados a destiempo, la supervisión y vigilancia de la grabación de la película en el entorno del Pórtico de la Gloria.

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En Way And Go! llevamos unos meses trabajando en un producto viajero centrado en localizaciones de la película The Way y estamos recopilando información detallada sobre ello aunque resulta muy complicado ya que hay ciertas escenas que no son grabadas propiamente en el Camino Francés. Si quieres conocer esta experiencia o quieres aportar cualquier tipo de información, sugerencia o saber más sobre nosotros envíanos un correo electrónico a info@wayandgocompostela.com

¿Dónde comienza tu Camino de Santiago?

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¿Desde dónde salen los peregrinos en el Camino de Santiago?

Nos gustaría hacer una reflexión ,tomando los datos del año 2017, sobre el lugar qué escogemos los peregrinos para empezar a caminar. Es muy bonito eso de que el Camino de Santiago comienza en la puerta de tu casa pero en realidad hablamos del punto de inicio de nuestro caminar.

En el año 2017 se han expedido 301.036 Compostelas, que no es lo mismo que peregrinos, ¿verdad?. Casi la mitad, un 47,9% han elegido empezar a caminar desde algún punto de Galicia. Sarria, en el Camino Francés se lleva la palma con un 26,48% del total. De cada 4 peregrinos al menos 1 sale de un único punto de los infinitos lugares de salida con los que cuenta el Camino de Santiago. Le sigue con bastante diferencia Tui con un 6,69%, ya en el Camino Portugués.

estadisticas de peregrinos

Las 10 localidades gallegas en las que más peregrinos comienzan su Camino aportan 135.440 personas. Además de Sarria y de Tui hablamos de Ferrol, Cebreiro, Lugo, Ourense, Triacastela. Ribadeo, Vigo y Samos. Algunas localidades ya son viejas conocidas pero llama la atencion la subida de Ferrol como punto de inicio del Camino Inglés.

estadisticas de peregrinos camino de santiago

estadisticas de peregrinos del camino de Santiago

Nuestra reflexión es la siguiente, ¿qué pesa más a la hora de escoger un punto de inicio en el Camino de Santiago? ¿el Camino en que está situado? ¿La distancia hasta Santiago de Compostela? ¿O escogemos nuestro punto de inicio según los días con los que contemos para caminar?

Si quieres contactar con nosotros, que estamos situados en Santiago de Compostela, para comenzar tu aventura en el Camino de Santiago envíanos un correo electrónico a info@wayandgocompostela.com

¿Quién está enterrado en la Catedral de Santiago de Compostela?

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¿Quién está enterrado en la Catedral de Santiago de Compostela?

Como seguramente muchos sabréis es una cuestión únicamente de Fe pensar que a quien llevamos siglos y siglos venerando, visitando a través de kilómetros y kilómetros del Camino de Santiago, arrodillándonos ante lo que pensamos los restos del Apóstol Santiago… en realidad no sean los restos del Apóstol Santiago. Lo habréis escuchado alguna vez, ¿no?

Saint James Tomb

Dicen algunos estudiosos que en realidad el Apóstol Santiago nunca evangelizó en España, o que en caso de haber estado en España fue con poco éxito (incluso hay leyendas como la de la aparición de la Virgen en Muxía por ejemplo que indica que ante la raza tan bárbara que habitaba la zona el Apóstol necesitó de ayuda divina… es decir, que éramos complicados de evangelizar) y se volvió a Palestina donde fue decapitado en el año 42 o 47 (dependiendo de las fuentes)

Sus discípulos cargaron con el cuerpo del Apóstol Santiago en un barco que partió del puerto de Jaffa sin rumbo ni timón y que casualmente llegaron a Galicia, después de diferentes avatares contados también a través de leyendas: el caballero que emergió del mar sobre conchas de vieiras, el pedrón de Padrón, la Reina Lupa y los bueyes, las caídas de los puentes en Pontemaceira y Pontenafonso, …

Dicen algunos estudiosos que el primer mártir de la religión cristiana (martirizado por cristianos), Prisciliano, fue decapitado en el año 385 en Treveris, Alemania. Prisciliano, gallego, fue obispo de Ávila y fundo una especie de comuna asceta que permitía ciertas libertades religiosas, de igualdad sexual y de culto a la naturaleza… que gustaban bien poco a muchos y entre ellos al Emperador Teodosio, que fue quien ordenó su ejecución.

Coincidentemente sus discípulos también trajeron sus restos hasta la zona de Iria Flavia, de donde se le supone, siguiendo una ruta que fue ampliamente repetida por los peregrinos que llegaban a Compostela.

A los restos que hay enterrados en la Catedral de Santiago de Compostela se le realiza un estudio forense a finales del siglo XIX que determina que quien se haya en la urna de plata con alma de madera son tres varones del siglo l. Y así queda según dicen con una bula papal de Excomunión a quien ose abrir la urna. Se ha especulado con hacerle nuevas pruebas, como la del Carbono 14 pero la Iglesia siempre se ha negado.

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Nosotros no nos ponemos ni a favor de unos ni de otros. Creemos que el Camino de Santiago es una Ruta que ya no sólo se realiza por Fe, pero que quien la haga con sentido cristiano seguirá realizándola con la ayuda del Apóstol.

¿qué opinas tú? ¿Quién está enterrado en la Catedral de Santiago de Compostela? Si se demostrase que no está enterrado el Apóstol Santiago, ¿seguirías haciendo el Camino de Santiago?

Camino de Santiago portugués en primera persona

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Hola Ferly, ¿qué tal? Han pasado años, ¿no? Te quiero contar lo que ha sucedido con mi vida desde aquel primero de enero de 2013… Uff cómo pasa el tiempo, cómo pasa. Escúchame, solo escúchame, por favor. Tengo cosas interesantes que contarte y, aunque seguro, seguro, ya las sabes, me place y me tranquiliza que sea yo quien te las cuente.

credencial Camino de Santiago

Esto, aunque parezca absurdo, fue una conversación, más bien un monólogo, que sostuve con mi amigo Ferly durante un lapso de casi dos horas, en medio de una oscuridad casi total, a las 5 a.m., en el trayecto entre O Porriño y Redondela, en la fría y lluviosa Galicia, España, durante mi Camino de Santiago de Compostela. Es absurdo, porque Ferly murió hace 15 años, frente a mis ojos, víctima de una “bala perdida” que encontró alojo en su cabeza, de 18 años para ese entonces. Absurdo, porque le temo a los muertos, incluso a él.

―”El camino de Santiago no son los kilómetros que recorras, son los que vivas. Éste te sorprenderá,  deja que lo haga, déjate sorprender…” ―Estas palabras me las dijo y repitió Rafa, mi amigo del alma, éste sí del mundo de los vivos. Un español de ojos azul profundo, barba abundante y una maravillosa ce, entre dientes al pronunciar la tercera y la última letra de nuestro alfabeto. Cuánta razón tenía.

Todo empezó un 24 de diciembre, después de soñarlo, planearlo, informarme y prepararme, cuando salí de casa con una mochila de 6.5 kilos cargada con el contenido que diferentes tutoriales en internet me habían informado, ni más, ni menos; tal vez un poco más. Dos cambios de ropa, zapatos para “trekking”, muchas bufandas, muchos gorros, chubasquero, artículos de aseo, provisiones para el frío, un mapa de “El Camino de Santiago de Compostela, tramo portugués” y otros tantos objetos más, eso sí, que no sobrepasaran la estricta norma de seguridad que afirma: máximo el “10% de tu peso”. El vuelo fue largo: Medellín, Bogotá, Barcelona, Madrid, 16 horas en las que le conté mi futura hazaña, a cuanto desafortunado interlocutor le correspondiera sentarse a mi lado.

Llegué a Madrid y mi amigo Rafa estaba allí, en el aeropuerto, además inmenso, esperándome. Después de un largo y fuerte abrazo, nos sentamos, comimos churro con chocolate espeso, para mí la más maravillosa combinación gastronómica española, y mientras disfrutábamos de aquella delicia, me daba recomendaciones de experiencias adquiridas por él durante las seis veces, una de ellas por mí, que ha recorrido los caminos de Santiago, que son más de 40. Rafa me llevó al tren y, allí, con otro interminable abrazo nos dijimos: hasta pronto. El recorrido, que duró ocho horas, fue desde Chamartín, en Madrid hasta Guillarei, en Galicia. Al llegar, tomé mi mapa y salí en búsqueda de la Catedral Santa María de Tui, lugar en donde inicia el Camino Portugués.

Después de una hora, llegué a la Catedral, una imponente edificación estilo gótico, a reclamar, o más bien comprar, la credencial (el pasaporte que me daría acceso a los albergues y a la preciada Compostela). Allí, quien supongo sacristán, un hombre de estatura media, blanco, de ojos azules enmarcados por unas pronunciadas ojeras, me dijo, sin ni siquiera darme la oportunidad de saludar:

―Peregrino!.

―Sí, sí, pero, ¿cómo lo sabe? ―pregunté.

Él señaló mi poco discreta mochila, con una bolsa para dormir enrollada en la parte superior y ahí todo cobró sentido.

―Sí, vengo por mi credencial ―exclamé.

―Son dos eurillos ―me dijo, mientras ponía fuertemente en mi credencial el que sería el primero de muchos sellos. Pagué y abrí la puerta, no sin antes escuchar aquellas dulces palabras que un peregrino novato como yo quería oír:

―Buen camino, peregrino ―exclamó, sin gritar, aquel hombre parco y frío.

―Gracias ―respondí, sin saber si era lo correcto, tal vez amén, o, no sé.

Al salir de aquella Catedral, con mi gran mochila y credencial-pasaporte, me sentía especial, único, hasta un poco vanidoso, iniciaba mi camino.

Apareció la primera flecha amarilla, mi primera flecha amarilla, allí, a una esquina de la catedral, tímida, descolorida, casi imperceptible. A esta flecha le siguieron otra y otra y otra más, llevándome por autovías, senderos, montañas, pueblos, riachuelos y toda suerte de sorpresas interminables. Las flechas podían aparecer en árboles, paredes, losas, mojones (bloques de cemento); siempre tenía que estar atento para no salirme de la ruta y perderme.

Los pasos se volvían metros y los metros kilómetros, y, aunque los paisajes, los monólogos y la meta hacían olvidar por momentos lo que faltaba para terminar, los mojones, cada cierto tiempo, se encargaban de recordármelo: 119 kilómetros, 115,  110… la soledad y, tal vez el miedo a mí mismo y ese otro miedo que confesé al iniciar este escrito, me llevaban no solo a conversar con seres del más allá, sino conmigo, mi más firme compañía. Ahí el camino era más llevadero.

Las noches eran aquellos momentos de descanso no solo del cuerpo sino de la soledad. Pequeños albergues dispuestos con lo básico: una cama, sábanas desechables, baños y a veces wifi, estaban dispuestos para la llegada de los agotados peregrinos.

―Buenas noches peregrino, necesito tu documento de identidad, credencial y seis eurillos ―afirmaba el conserje de uno de los albergues, el primero, el de O Porriño. Había una tendencia generalizada a poner en diminutivo aquella moneda que, para nosotros los colombianos resulta tan costosa para conseguir, los eurillos.

―La hora máxima de entrada es a las 9 p.m. so pena de quedarse afuera. Está prohibido beber alcohol, fumar y otras cosillas más en el albergue ―vuelve y juegan los diminutivos.

Todo este “check in” terminaba con un gran matasellos, muy parecido al de los oficiales de migración, con el que dejaba constancia en mi credencial-pasaporte, de mi paso por allí.

No solo los albergues ponían su sello en la credencial, cualquier lugar que visitaba durante el camino certificaba, con un sello, el paso mío por la ruta establecida, única manera como en la Catedral de Santiago de Compostela verificarían la auténtica peregrinación, a pie, del peregrino, para luego entregar el certificado mayor, la Compostela. Panadería Paso a Nivel, Chóles Churrasquería, Cafetería Luya, Bar Timonel y Café-Bar Rianxeira son solo algunos de los certificantes de mi peregrinar hacia Santiago.

Mi camino, de 119 kilómetros, tuvo varias sorpresas, de principio a fin, de aquellas que me hablaba mi querido amigo Rafa, sorpresas buenas, sorpresas no tan buenas, pero sorpresas, al fin y al cabo.

En O Porriño, primera etapa después de Tui, conocí a Antonio, un hombre corpulento, de unos 50 años, proveniente de Portugal y miembro del ejército de ese país. Él, con un buen y lento español me acompaño durante la etapa siguiente, la más dura, Redondela y Pontevedra. En total fueron 33 kilómetros a los cuales mi rodilla izquierda les cobró factura. Al llegar a Pontevedra, el albergue estaba cerrado, ¿el motivo? pocas personas hacen el camino, como yo, en invierno. Antonio decidió buscar cobijo en la iglesia del peregrino, y yo, cada vez más adolorido, “percnoté” en el primer hotel que encontré.

Al día siguiente el dolor fue peor, por lo que decidí darme de baja por ese día y brindarle la oportunidad de recuperarse a mi rodilla. Así fue, el descanso y las medicinas recomendadas por una boticaria que, de paso estampó su sello en mi credencial-pasaporte, me permitieron continuar mi camino, ahora sin Antonio. La meta siguiente, Caldas de Reis trajo a una pareja de novios, brasileros, vivos, felices y sonrientes. Con ellos caminé muy poco porque, la verdad, quería continuar por mi cuenta, con mis miedos y mis conversaciones.

En el albergue de Caldas de Reis conocí a cuatro jovencitos, inquietos, preguntones que estaban haciendo el camino en otra de sus modalidades: en bicicleta. Ellos, provenientes de Vigo, me preguntaron por James Rodríguez, por Pablo Escobar por el proceso de paz en Colombia, además de preguntarme, también, si era verdad que en Colombia odiábamos a los españoles. Yo, por mi parte, les cuestioné acerca del independentismo catalán, la pertinencia de la monarquía en pleno siglo XXI  y sus proyectos futuros. Sus respuestas, más que sorprendentes:

―España es una sola, pero si ellos (Cataluña) quieren separarse, que lo hagan, pero en paz ―dijo uno.

―El rey nos representa mundialmente, como un canciller, consigue relaciones y dinero. Eso está bien, solo que nuestros padres no deberían subsidiar el armario de la reina ―respondió otro.

―Quiero ser abogado, yo periodista, yo aún no se ―respondieron finalmente.

En el camino desde Caldas de Reis hasta Padrón conocí a Marcos y a su novia Zaida, viajeros, amigos del camino y altruistas de la Fundación Tus Castillos en el Aire dedicada a la educación, la infancia, la pedagogía y el desarrollo de la creatividad. Marcos me enseñó acerca del camino, la política y, la vida. Con él aprendí, por ejemplo, que en los años 80 solo caminaban a Santiago alrededor de 80 personas y que hoy son cerca de 300 mil; que la concha de vieira es el símbolo del peregrino y le identifica como tal, que el Camino de Santiago fue declarado patrimonio cultural de la humanidad en 1993, que peregrino es el que camina hacia la tumba de Jacobo (Santiago), romero el que va a Roma y palmero el que va a Jerusalén. Zaida, atenta, escuchaba sus historias y mis preguntas, opinando de vez en cuando, pero siempre pendiente de que todo estuviera bien.

En Padrón, asistimos a una parte de la misa de conmemoración del traslado del cuerpo de Santiago a Compostela, hecho en el que, cuenta la historia, siete discípulos del apóstol trasladaron su cuerpo desde el puerto de Iria Flavia (actual Padrón) hasta la ciudad de Compostela, huyendo de la Reina Lupa, pagana, quien les perseguía acusándolos de soberbia. Lupa, después de algunas manifestaciones milagrosas y “atónita ante tales episodios, se rindió a los varones y se convirtió al cristianismo, mandó derribar todos los lugares de culto celta y cedió su palacio particular para enterrar al Apóstol. Hoy se erige en su lugar la catedral de Santiago”. (www.vivecamino.com).

Después de una larga noche sin conciliar el sueño debido a una peregrina que hablaba dormida, otro que se saboreaba y otro más que estornudó sin parar, o tal vez no por su culpa sino debido a mi cansancio o a la ansiedad de llegar a tierras santiagueñas, emprendimos camino Marcos, Zaida y yo, hacia el último y anhelado tramo: Santiago de Compostela.

Los mojones, finalmente, mostraban números esperanzadores, 10 kilómetros, 7, 6, 5…la meta estaba cada vez más cerca y, con ella, el dolor de mi rodilla más intenso. La lluvia, el granizo y el viento no tuvieron compasión de nosotros en los últimos cinco kilómetros antes de nuestra llegada a Santiago, sin embargo, les enfrentamos y continuamos nuestro camino. Al vislumbrar la Catedral de Santiago de Compostela, según la leyenda, la morada de los restos del Apóstol Santiago, el dolor y el cansancio fueron opacados por la necesidad de correr hacia la entrada de aquel templo santo, abriéndome espacio entre la multitud de turistas que esperaban recibir, allí, el año nuevo. Se veía uno que otro peregrino por ahí, entre ellos una italiana que conocimos en un bar-café en Padrón. Ella decidió hacer su último tramo en bus, esquivando la lluvia, el granizo y el viento.

―No tiene mérito, no caminó todo el tiempo, tomó un bus ―le dije a Marcos en voz baja.

―Alejo, disfruta de tu camino, de tus 119 kilómetros de tus experiencias, de tus superaciones, de tus recuerdos. Ella llegó más rápido, seca, menos cansada, pero con menos camino. ¿quién lleva la delantera? ―me replicó Marcos.

Fui corriendo, tanto como me lo permitía mi rodilla izquierda, a buscar la bendición y la Compostela. Cuando entré a la Catedral estaba finalizando la eucaristía, y, aunque no fue tal y como lo soñé: un rito especial de bienvenida dedicado a quienes tanto habíamos caminado para llegar allí, la bendición con el botafumeiro (quizás el mayor incensario del mundo, encendido como un homenaje de la ciudad de Santiago al peregrino) o la lectura en público de los nombres y procedencias de los peregrinos; sentí mi llegada más que especial, al reconocerme un peregrino consagrado por el camino, que como me lo dijeron Rafa y Marcos, es más que los kilómetros recorridos. El asistente del párroco me entregó la Compostela, que, con un texto en latín, oficializaba mi peregrinar.

A Marcos y a Zaida no los vi más, a Antonio tampoco. A los novios brasileños los encontré, cuando estaba caminando cojo, por Santiago, orgulloso, con mi Compostela, feliz, mojado, cansado, con hambre, pero con el alma plena, satisfecha por el camino recorrido, que fue más que 119 kilómetros, fue encuentros, experiencias, miedos, recuerdos, lágrimas, superación, fue vida.

El autor de este texto tan especial es Alejo Cano y es Comunicador Social-Periodista, Candidato a Magíster en Gestión Cultural. Coordinador de Cultura de la Universidad de Antioquia, Medellín-Colombia. Si quieres saber más de su historia o seguirlo en Redes Sociales aquí te dejamos su contacto. Muchas gracias Alejo y Buen Camino!

Facebook: alecano23

Instagram:  falejandro.cano

Alejo Cano

Alejo Cano

El Convento e Iglesia de San Francisco: leyenda e historia

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“La rehabilitación interior de la catedral de Santiago obligará a restringir el aforo y los horarios del culto en la basílica en el 2018. Todavía se desconoce a qué altura del año comenzarán esas limitaciones, pero sí se asume que cuando lleguen afectarán al culto matinal de lunes a viernes, que tendrá que anularse, aunque la misa del peregrino de mediodía se trasladará a la vecina iglesia de San Francisco, dotada con un amplio aforo. Los fines de semana el templo apostólico recuperará esa actividad con los horarios actuales. El culto vespertino, también con misa del peregrino, se mantendrá, salvo casos muy puntuales, durante todo el período de obras…”

Con estas noticias de La Voz de Galicia amanecíamos a mediados de noviembre. No lo decía solo La Voz de Galicia, lo habían dicho desde la Catedral en una rueda de prensa para indicar los siguientes pasos a dar en la restauración de la Catedral. No va a haber culto en la Catedral de Santiago por la mañana y no se sabe cuándo comenzará esta restricción ni cuánto va a durar. A muchos se les caía el alma a los pies. Otros ponían el grito al cielo. Otros entendíamos, como antiguos trabajadores en la Catedral, que las obras son muy necesarias y que ayudarán al mantenimiento por muchos años más.

En principio en la Iglesia de San Francisco las misas de la mañana son a las 13.00 h y los festivos a las 12.00 h y 13.00 h (aunque se supone que los festivos el culto será en la Catedral). Se desconoce en este momento, aunque se supone que variarán los horarios, si se reforzará con misas extras para la cantidad de fieles que asistirán a los cultos en San Francisco en lugar de la Catedral.

Por cierto, y ante la duda… ¡¡NO VA A VOLAR EL BOTAFUMEIRO EN SAN FRANCISCO!!

Foto: Diego Delso

Foto: Diego Delso

Vamos a conocer la vecina iglesia de San Francisco, que se encuentra a escasos 100 metros de la Plaza del Obradoiro e incluso más cerca de la nueva Oficina del Peregrino que la Catedral.

¿Leyenda o hecho histórico?

El Monasterio de San Francisco se sitúa en el Val de Deus y se supone fundado por el mismo San Francisco que peregrinó a Santiago en 1214, quien fue acogido por la familia de un carbonero llamado Cotolai en su casa en las faldas del Monte Pedroso. San Francisco le encomendó construir un monasterio para sus frailes y éste le preguntó que como sería eso posible ya que no era más que un pobre carbonero. El fraile le indicó que buscase cerca de una fuente en San Paio do Monte y allí encontró un tesoro que le aportaría el dinero suficiente para llevar a cabo la obra.

Le indicó incluso el terreno, perteneciente al monasterio de San Martín Pinario, quienes lo cedieron a cambio de una cesta anual de truchas, del riachuelo que corría por los mismos terrenos, entregadas en procesión hasta finales del siglo XVIII.

San Francisco dejó Compostela dejando en manos de Cotolay su deseo y no sólo levantó el convento, sino que se dice que pudo seguir viviendo de lo que sobró. Según reza en la tumba que hay en la portería del edificio murió en 1238. Algunos estudiosos defienden la existencia real de Cotolai y sostienen que realmente sería un burgués acaudalado que financiaría la construcción del convento y hay quien lo identifica como regidor de la ciudad e impulsor de parte de su antigua muralla (La antigua puerta de acceso en la muralla por esta zona se llamaba de San Francisco)

La construcción

El convento inicial aguantó hasta comienzos del siglo XVIII y no quedan de él más que cinco arcos apuntados que se conservan en el claustro principal, donde Carlos V celebró las Cortes de Castilla de 1520, y el sepulcro de Cotolai en la portería del Hotel Monumento y entrada principal al convento. Hoy en día también se pueden observar a través de unas ventanas arqueológicas los restos de la cabecera de la antigua iglesia.

La reforma y construcción de la iglesia actual se comenzó en 1742 y después de algunos años, de mezclas de estilos arquitectónicos (barroco en la parte inferior y Neoclásico en la parte superior), de disputas por la magnitud del templo y altura de sus torres (que tuvieron que ser rebajadas para que no superasen en altura al Convento vecino de San Martín Pinario) y de circunstancias meteorológicas (se dice que un rayo impactó en la Fachada tirando parte de las columnas y el frontón)… se levantó tal como la conocemos la Iglesia de San Francisco en Santiago de Compostela.

En la zona del atrio y ligeramente elevada a nivel de la calle San Francisco se levanta un monumento a San Francisco realizado por el afamado escultor gallego Francisco Asorey en 1926.

Autor: Diego Delso

Foto: Diego Delso

El Año Santo Franciscano

En 2014 se conmemoraban los 800 años de la visita de San Francisco en su peregrinación a Santiago de Compostela y se celebró una clase de Año Santo en el que se entregaba una credencial extra llamada Cotolaya y que acreditaba haber recibido la Compostela durante 2014, año de conmemoración del 800 aniversario de la visita a Santiago de San Francisco. Era reforzar la Compostela con una credencial a mayores.

Aparte de las conmemoraciones con un sentido especial para cada peregrino, en realidad es que la Sociedad de Promoción Turística de Galicia descubrió la necesidad de atraer eventos relacionados con el fenómeno Xacobeo durante el periodo de 11 años que faltaban hasta el siguiente Año Santo Compostelano. Así se celebró también el 800 aniversario de la Consagración de la Catedral de Santiago en 2012 y faltó muy poco para que en 2013 se celebrara el 1200 aniversario del descubrimiento de los restos del Apóstol.

cotolaya

El museo de Tierra Santa

El origen del Museo de Tierra Santa está unido a la pieza principal de la exposición de Arte Sacro de Roma en 1950: la maqueta del Santo Sepulcro, una maravillosa y detallada reproducción a escala de la basílica hierosolimitana, obra de Fray Bartolomé de las Heras OFM.

El museo de Tierra Santa es único en el mundo ya que expone más de 700 piezas ,desde el Paleolítico hasta la actualidad, traídas de Tierra Santa. La exposición del museo se divide en varios apartados a través de un viaje en el tiempo. Muestra las culturas y las tres religiones monoteístas que conviven en Tierra Santa, como son la cristiana, musulmana y judía.

La vinculación de la Orden Franciscana como custodios del Santo Sepulcro y la presencia de numerosos frailes gallegos en los santos lugares, han permitido que el convento de San Francisco de Santiago disponga de una de las mejores colecciones a nivel mundial. Este convento fue desde 1.862 colegio de misioneros para Tierra Santa.

Horario de visitas al Museo de Tierra Santa:

De martes a domingo

10:30 a 13: 30 y 16:00 a 19:00

4 Consejos para lavar la ropa en el Camino de Santiago

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¿Cómo lavar la ropa en el Camino de Santiago?

Cuando alguien nos pregunta al aventurarse al Camino por primera vez cómo debe hacer con la ropa sucia nos acordamos también de nuestra primera vez en el Camino. ¿Cuántas lavadoras habría en un albergue para lavar la ropa de los peregrinos en pleno agosto? Pero lo cierto es que en aquella época la grandísima mayoría de los albergues no tenían lavadora y mucho menos secadora.

¡Recuerdo cuando llegamos a un moderno albergue en Triacastela y vimos la lavadora en la que por 3 euros se podía lavar… 3 euros!! Nos parecía una barbaridad, pero era tan cómodo e higiénico después de llevar días lavando la ropa a mano y, de cualquier manera, que nos juntamos los tres que íbamos para contemplar ese milagro de blancura y frescor a cambio de un euro por cabeza.

En la gran mayoría de los albergues ya se han incluido las lavadoras e incluso secadoras como parte del negocio además de como servicio ara los peregrinos. Pero la nostalgia y lo especial del hecho de lavar a mano todavía pervive en los albergues y aunque sea arcaico e incómodo es algo más rápido y “romántico”.

Dicho ésto os daremos unos consejos prácticos para lavar ropa en el Camino de Santiago en caso que lo queráis hacer a mano:

  1. El jabón: Siempre es recomendable llevar una pequeña cantidad de jabón en polvo o una porción de jabón tipo lagarto. Además, el jabón lagarto es muy recomendable para cicatrizar las heridas (consejo de un entrenador de un equipo ciclista). Dentro de este consejo se incluye otro consejo para vagos: empieza a ducharte con la ropa puesta y aprovecha para “lavarla”.

pinzas ropa

  1. El tendedero: Lo más normal es que los albergues tengan lugares para tender la ropa, pero hay que ser previsores en caso que están llenos. Por eso os recomendamos una sencilla y practica solución que además no aporta ni mucho peso ni quita mucho espacio: añade a tu equipaje un trozo de cuerda fina de 2 o 3 metros de largo para hacer un tendal improvisado.

  1. Las pinzas: En los albergues casi nunca hay pinzas ya que muchos peregrinos se las llevan como “souvenirs” para ser utilizados en otra ocasión así que si no quieres que tu ropa caiga al suelo llévate al camino media docena de pinzas o unos cuantos imperdibles que podrás colocar en el tendal o en tu mochila por si necesitas llevarte algo secando.

  1. Nuestro consejo estrella: Al llegar al final de tu Camino, ya sea Santiago o si vas por tramos en otro lugar, recomendamos que le des un homenaje también a tu ropa y de paso a tu mochila, con el fin de evitar posibles sorpresas en forma de bichitos. Vete a una lavandería autoservicio y mete toda la ropa e incluso la mochila a lavar y secar. Hoy en día por 4-6 € es posible lavar y secar una colada y cada vez hay más servicios de lavandería. De hecho, nosotros tenemos nuestro servicio a peregrinos en el que por 8 € te recogemos y devolvemos tu colada de 5 kilos en tu alojamiento.

lavandería autoservicio

Si tienes otros consejos sobre cómo lavar ropa o quieres saber más envíanos un mail a info@wayandgocompostela.com

¿Dónde comer el mejor pulpo en Melide?

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¿Cuál es el producto gastronómico por antonomasia del Camino de Santiago?

Es fácil responder a esta pregunta gracias a los datos, vuestros comentarios y a nuestra experiencia. Si llegan a Santiago de Compostela cerca de 300.000 peregrinos al año que pasan por la Oficina del Peregrino para recoger su Compostela y por lo tanto certificar su paso por al menos los últimos 100 km del Camino de Santiago y … teniendo en cuenta que al menos un 60-65% de estos peregrinos pasan por Melide es fácil contar con los dedos de las manos los peregrinos que no han probado el Pulpo.

No hay duda que el pulpo es el rey gastronómico del Camino de Santiago y casi todos hemos hecho una parada en el Ezequiel, Garnacha, Casa Alongos,… ¿a que no nos equivocamos? Pues bien, nos hemos ido a Melide a probar el pulpo de estos tres restaurantes para ayudaros a sacar vuestras propias conclusiones sobre donde se come el mejor pulpo en Melide.

Nos dirigimos a Melide desde Santiago para probar en el mismo día lo mismo en los tres locales: una ración de pulpo, vino tinto de la casa (en cunca) y pan. Por cierto, suponemos que no es casualidad que el precio de la ración de pulpo es 8,50 €.

Casa Alongos

Es el primer local que nos encontramos en el Camino al entrar en Melide. Nada más entrar su parra de kiwis nos provee de una agradable sombra para descansar. El local, ordenado y limpio, tiene a mano izquierda una cocina vista que nos permite ver como elaboran los diferentes platos. Trabajan con pequeños productores, en muchos casos de proximidad, y algunos de sus productos son ecológicos o de muy cuidado mimo. El trato con el peregrino es muy amable y agradable.

El pulpo estaba en su punto, ni blando ni duro. La ración era abundante y con mucho aceite del bueno. Cantidad perfecta de pimentón y sal. El pan estaba muy rico y el vino fue el mejor de los tres restaurantes que probamos. Nos llamó la atención que tenían una hamburguesa de pulpo… la tuvimos que probar y desde luego estaba deliciosa. ¡La mejor hamburguesa de pulpo de toda Galicia!

Pulpo casa alongos

Pulpo casa alongos

A Garnacha

Es el siguiente local que nos encontramos a escasos 20 metros hacia la derecha. Ya nos reciben con el puesto del pulpo humeante a mano derecha. Es un local en 2 alturas con mesas amplias y oscuras. En el trato son relativamente correctos y un poco asépticos, ni frío ni calor.

La ración de pulpo nos pareció la más pequeña de los tres restaurantes. Sin embargo, estaba muy bueno y con un punto perfecto. La temperatura, aunque no parezca importante, lo es y en este caso estaba perfecto para comer (no debe estar excesivamente templado o frío). El pan no es su punto fuerte sobre todo en una zona tan buena y fue una pena porque la mezcla de agua de cocción y aceite estaba buenísima. Quizás nos equivoquemos, pero el pan parecía precocinado. A comentar que fue el local donde vimos más gente de la zona y por algo será ¿no?

Pulpo a garnacha

Pulpo a garnacha

Ezequiel

Es el último local de los tres y se encuentra a menos de 50 metros de A Garnacha. No sabemos la razón, posiblemente por la cantidad de peregrinos que pasan por aquí a diario, pero el trato fue el más frio y distante. El local tiene grandes mesas con bancos corridos que hacen que los peregrinos se junten unos con otros incluso sin haber coincidido anteriormente. Como local es el que ofrece un mayor caos, pero es el ambiente que se parece más a una taberna gallega.

El pulpo en conjunto está muy rico, seguramente el mejor de los tres locales. Además del punto, que tiene que ser perfecto, era el más sabroso. Ayudaba que en el punto de sal era el más correcto, aunque la diferencia era mínima. El pan también era rico, pero en este caso cojeaba un poco el vino.

pulpo ezequiel

Pulpo ezequiel

En particular si tenemos que definir las características por separado destacarían de la siguiente manera:

Pulpo

Sabor: Ezequiel

Cantidad: Casa Alongos

Punto: A Garnacha

Salsa: A Garnacha (mezcla de agua de cocción y aceite)

Aceite: Casa Alongos

Vino: Casa Alongos

Pan: Casa Alongos

Experiencia Global: Casa Alongos

Además del pulpo, que estaba muy correcto, también es de valorar el trato familiar de las personas que tratan a diario con muchos peregrinos en el local. La amabilidad y mimo que ponen en los detalles se notan.

¿Sabéis donde está parte de la diferencia como experiencia global? Su carta diferente y con productos ecológicos y de proximidad. ¿habéis visto locales de los de toda la vida en el Camino de Santiago cuidando a los clientes veganos además de con una ensalada mixta? Casa Alongos ofrece varias y ricas opciones para agradar a todo tipo de clientes. Además que por el pulpo y la hamburguesa de pulpo también tienen tostas de pulpo y queso de San Simón. Encuentran sabor y variedad en el pulpo saliéndose de lo habitual.

Nota: Creemos interesante comentaros que menos de una semana después hemos vuelto a Melide y repetimos en dos de los tres locales citados en el post: A Garnacha y Casa Alongos. Ahora vosotros sacad vuestras propias conclusiones de nuestra opinión.

Si necesitais más informacion podeis poneros en contacto con nosotros en info@wayandgocompostela.com

¿Es posible hacer el Camino de Santiago con 9€ al día?

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Como ya hemos hablado en anteriores post de nuestro Blog el presupuesto aproximado diario para hacer el Camino de Santiago ronda los 30 € por persona. Hemos encontrado un post que nos indica cómo podemos hacer el Camino de Santiago por 9€ al día por persona. Si, 9€. En el post comentan que ellos mismos han actuado de esta manera y que lo han constatado en primera persona.

Estamos de acuerdo con ciertas prácticas de economía colaborativa ya que se fortalecen las economías locales y se da prioridad al producto de cercanía, ya que ganan los productores y los consumidores, pero alguno de los consejos planteados ya roza la mendicidad. Cada uno es libre de hacer el Camino de Santiago como lo quiera plantear, pero en un plano de igualdad, no en el que solo salga ganando uno (y esto va por peregrinos y por profesionales del Camino de Santiago).

En esta ocasión os daremos algunas valiosas recomendaciones para rebajar los costes al máximo. Aquí os contamos cómo hacerlo:

  • Primeramente, y sabiendo que en España no está permitida la acampada fuera de los espacios habilitados, hazte con una tienda de campaña. Tendrás que manejarte con los dueños de un terreno privado habitado para que te permitan acampar de forma gratuita en él. Igualmente, si consigues una buena esterilla y un buen saco de dormir podrías dormir a la intemperie o cobijado por el alero de alguna construcción, pero solo en pleno verano y no en todos los tramos del Camino de Santiago.
  •  Utiliza las redes de alojamiento colaborativo, tipo couchsurfing. No solo te ahorraras los gastos de alojamiento si no que en ocasiones el alojador puede agasajarte con una cena frugal o indicarte los mejores lugares para cenar o ir de tapas (gratuitas a poder ser). Este sistema no funciona en todos los lugares del Camino, pero si en las principales ciudades del Camino de Santiago como Pamplona, Burgos, León o la misma Santiago de Compostela.
  • Compra la comida del siguiente día la noche anterior en un supermercado. Tendrás que llevar algo de peso, pero te ahorras pasar por pequeños pueblos donde solo podrás comprar comida en el bar a un precio mayor.
  • Compra fruta fresca local y de temporada. Es más barata y sabrosa. Así mismo te recomendamos latas de conserva de pescado y pan artesano.
  • Llama a la puerta de las casas y pregúntales si puedes comprarles algo de la comida que tienen en casa. Con un poco de suerte te regalaran alguna o te invitaran a un café y un bizcocho a cambio de una conversación.
  • Comparte los gastos de lavadora al lavar tu ropa con la de otros peregrinos. Si normalmente gastarías 5€ en una colada, si compartes con otro peregrino ya hablamos de la mitad de precio.
  • No gastes en guías superfluamente. El Camino está perfectamente indicado con flechas amarillas y conchas. La mayoría de los albergues tienen información a través de guías que prestan o siempre la puedes tomar prestada de otros peregrinos.
  • Lo mismo pasa con las medicinas y elementos de cuidado de los pies. Siempre encontrarás otros peregrinos que te puedan prestar ibuprofeno o tiritas. Además, los harás felices al poder ayudarte.

Como ya hemos dicho anteriormente, estas palabras han sido sacadas de otro blog y no representan nuestra filosofía. Cada uno debe hacer examen de conciencia y decidir de qué manera quiere vivir el Camino de Santiago.

Si queréis poneros en contacto con nosotros nos podéis enviar un mail a info@wayandgocompostela.com

 

Hacer el Camino de Santiago en Invierno

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¿A quién le puede apetecer hacer el Camino de Santiago en Invierno?

Nos sorprenderíamos de la belleza del Camino de Santiago teñido de blanco y nieve. El camino abandona en esa época cualquier etiqueta de turismo para pasar a ser una experiencia casi de locos. La autenticidad del Camino aflora cuando llega el silencio y la soledad.

El Camino en verano y especialmente en agosto son madrugones, masificación, falta de espacio en los albergues… y eso que se ve como problemas desaparece con la llegada de las primeras nieves al Camino

La planificación da un paso adelante y nos enseña que es mejor diseñar nuestro viaje e ir con los deberes hechos de casa. Ya no vale tanto el dejarse llevar, ya que muchos albergues cierran en esta época, los servicios a peregrinos se reducen mucho y la aventura en ocasiones se puede volver un tanto cruda, dependiendo de la temperatura.

Camino de Santiago con nieve

El Camino de Santiago en invierno no es peligroso, aunque si es cierto que debemos tener especial cuidado con los apoyos de los pies ya que podemos introducir nuestro pie en una rodera tapada por la nieve y nos podemos llegar a lesionar. Claramente con nieve el paso se ralentiza y nos volvemos más torpes, por esta razón debemos planificar etapas más cortas que en verano. Tenemos que tener en cuenta que en invierno solemos salir menos temprano del albergue porque, aunque hay menos horas de luz y debemos aprovecharlas al máximo también es verdad que tarda más en amanecer y tener luz suficiente para hacer una caminata segura.

Una de las cosas buenas del Camino en Invierno es que las prisas se han evaporado ya que no tenemos que correr para asegurarnos una plaza en los albergues. Es una oportunidad única para el recogimiento, una taberna y un fuego o para una buena lectura.

¿Cómo debemos adaptar nuestra mochila al Camino en Invierno?

Ya sabéis que no somos partidarios de grandes cambios y estridencias de una época a otra, o de un camino de 30 días a uno de 5 días. Nos limitaremos a retirar alguna prenda de pleno verano e incorporar alguna prenda técnica de abrigo o complementos que apenas modifican nuestra mochila.

Hay quien elige para el invierno mochilas con una capacidad un poco mayor. Nosotros cualquier época del año recomendamos 30-45 litros y para invierno como mucho podríamos aumentar a 50 litros.

Es preferible botas altas en lugar de zapatillas y en todo caso con protección impermeable. Como ya no es verano podemos llevar unas chanclas más cerradas que con unos calcetines nos ayuden a tener los pies suficientemente caldeados mientras descansamos.

Añadiremos pequeños complementos como unos guantes y un par de bragas que sirvan para el cuello y como sombrero.

Si quieres puedes cambiar las camisetas habituales por unas de manga larga o incluso térmicas. Ten en cuenta que siempre llevaremos un polar ya de por si térmico…

Recomendamos buscar unas cazadoras que se pueden usar con un forro polar incorporado y de esta manera podemos usar sólo el polar, sólo la cazadora o las dos prendas juntas según la necesidad.

Eliminamos los pantalones cortos y podemos incluir un pantalón de los que son impermeables, aunque sólo sea por la parte delantera. Recomendamos incluir unas polainas impermeables también ya que todo ayuda a mantenernos secos y cómodos.

Respecto al poncho o capa que nos cubra a nosotros y a la mochila, nos resulta más cómodo cada cosa por separado: pantalones y chaqueta impermeable y funda para la mochila.

 Finalmente incidiremos que en los albergues nos suele hacer frio, con lo que para dormir podemos seguir llevando el mismo saco que usamos habitualmente y le podemos pedir mantas a los hospitaleros en caso de necesidad.

¿Y qué Camino debemos elegir?

Si quieres que tu camino se convierta en experiencia autentica nos decantamos por el Camino Francés. Tendremos seguro de nieve en las ascensiones a los Pirineos, Cruz de Fierro y zona de Pedrafita.

Si por la razón que sea, debes desviarte por el Camino de Invierno, debes tomarlo al salir de Ponferrada y seguir el cauce del Sil por la zona de las Médulas y la Ribeira Sacra. Desde Ponferrada por el Camino Francés son aproximadamente 215 kilómetros y esta variante suma 35 kilómetros más. Debes tenerlo en cuenta en la planificación para que no tengas sorpresas.

Desde hace unos años atrás se percibe en Santiago de Compostela como aumenta el número de peregrinos que escoge llegar a la ciudad en Nochebuena, Navidad o Fin de Año. No se trata de una moda, es un sentimiento provocado por unas circunstancias personales de pertenencia al Camino de Santiago y a la familia peregrina.

Reflexiones sobre lo fuertes que nos hace el Camino de Santiago

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¿Alguna vez habéis ido al Camino de Santiago como un hecho terapéutico en sí mismo? El Camino es un proceso de crecimiento personal, una experiencia de autoayuda y una vivencia única que deja huella en nuestro pensamiento.

1. Terapia a través de hablar

Todos los días me aseguraba de tomarme un tiempo con mis propios pensamientos. Ponía algo de música, caminaba solo, unos pasos detrás de alguien o sin nadie a la vista.

En realidad, cuando caminaba con otros y expulsaba mis pensamientos en voz alta, aprendía más sobre mí mismo. Nunca me di cuenta de lo importante que es vocalizar mis sentimientos para mi propio crecimiento personal hasta el Camino.

Todo tiene sentido ahora. Desde escribir sobre mi vida, hasta llamar a un amigo y simplemente comentar cosas, no soy de los que interiorizan los sentimientos y llegan a conclusiones. Necesito sacarlos y en ocasiones compartirlos.

2. Entender los límites como barreras a mi potencial

Al principio de mi viaje, me sentí abrumadoramente inspirado. Después de solo un día de caminar, estaba muy emocionado y sentía que podía caminar durante semanas. Me di cuenta de que, aunque caminar todo el día era difícil, solo la perspectiva lo hacía posible o no.

Al principio no pensaba en hacer todo el Camino de Santiago sencillamente porque pensé que no podría. De hecho, ni siquiera me permití el simple hecho de imaginar que podría.

Gracias a Dios tampoco me permití pensar que en 10 días tampoco era posible desde Ponferrada. Al final, llegué antes de lo previsto, un día antes de lo que había planeado en un principio.

Los únicos límites en la vida son los que te asignas a ti mismo. Desde los estudios o nuestra carrera profesional hasta viajes, muchas veces no hacemos las cosas simplemente porque no nos lo permitimos o porque no creemos que podamos.

3. Ser dueño de mi propia felicidad

Cuando la gente preguntaba por mi vida y por qué estaba caminando el Camino, realmente no podía darles una respuesta directa y específica.

En cambio, hablaba sobre el punto en el que estaba en mi vida y cómo básicamente estaba en el proceso de volver a rehacerla. Después de escuchar acerca de cómo resolver una relación complicada y decidir dejar de enseñar y aprovechar la oportunidad de trabajar desde casa, algunas personas me preguntaron cómo superaba todo con tanta felicidad y optimismo estando tan lejos de casa.

Me sorprendió. Curiosamente, nunca había pensado en mí mismo como una persona muy optimista. De todos modos, de alguna manera en los últimos meses llegué a la conclusión de que realmente soy la única persona responsable de cómo me siento. Por ejemplo, alguien puede decirle las cosas más hirientes del mundo, pero es solo su culpa si se permite tomarlo personalmente.

Llevé esa mentalidad conmigo desde los últimos meses hasta el Camino, abarcando la capacidad de ser la única persona responsable de mi propio bienestar y éxito mental.

4. Viendo el mundo sin un juicio previo

Una de las cosas más bellas del Camino es la sensación de aceptación y amor en el camino. Muchas personas provienen de muchos ámbitos de la vida y todos lo aceptan y lo aprecian. Cada conversación era una oportunidad de aprender algo nuevo sobre alguien o captar una forma diferente de ver las cosas.

Todos en el Camino ya tenían algo en común, caminar hacia Santiago. Todo el juicio que sostenemos inconscientemente en nuestra vida diaria y todas las diferencias entre nosotros simplemente no importaban.

5. ¿Y qué pasa después del Camino?

De lo anterior, no hay un momento o realización específica que cambie la vida que dio forma a mi Camino, y no tenía que haberlo. A veces, simplemente experimentar la felicidad pura, no adulterada era suficiente. Si puedo avanzar desde la persona como la que me sentí en el camino y mirando la vida de la manera en que lo hice, sé que al final de cada día, al menos, estaré feliz conmigo mismo y con mis elecciones.

Entonces, ¿he podido hacer eso hasta ahora? No siempre. Tan fácil y rápidamente han vuelto a invadir las inseguridades, las dudas y los sentimientos de una mente desordenada. No es fácil aferrarse a esa utopía que experimenté en el norte de España en el mundo real, pero al menos por ahora recordar ayuda.